A.- La degustación descriptiva. Atención e interpretación.
Degustar un vino es analizarlo, estudiarlo, describirlo, saberlo apreciar, disfrutar de sus cualidades y de las sensaciones que produce. La degustación requiere una serie de facultades sensoriales como la vista, el olfato, el gusto, y sobre todo, la atención.
Este último factor es básico, es el que diferencia el consumo de la degustación.
Las fases de la degustación son básicamente tres:
OBSERVACION: fase de recibir los estímulos sobre los sentidos. Los estímulos son los colores, aromas y gustos, que son recogidos por las terminales nerviosas y trasmitidos al cerebro, que ordena, analiza y compara éstos estímulos y sensaciones.
COMPARACION: en base a testimonios que se recuerdan y siempre con un patrón de similares características.
JUICIO: Consiste en describir, con términos adecuados, el producto y las sensaciones que produce. Es un ejercicio eminentemente subjetivo.