EL ARTE DE DEGUSTAR
(1 parte)

B.4. Las sensaciones táctiles.

La capacidad gustativa de las terminaciones nerviosas de la lengua y de los labios pemiten captar lo que podríamos llamar, sensaciones táctiles. Estas son la astringencia, la sedosidad, la untuosidad, consistencia y sensación térmica.
La astringencia no es más que el depósito sólido de los taninos de los vinos tintos y las sustancias colorantes. Estos depósitos, es decir las partículas que se han hecho sólidas en contacto con la saliva, dan una sensación de aspereza en la boca. Otra de las sensaciones que se aprecia en la boca es la térmica, es decir. la comprobación de la temperatura del vino y de si ésta es la correcta, en función del vino que se trate.
La sensación de ardor la provocan los vinos de un grado alcohólico alto, atenuada a veces por el gusto "dulzón" que tiene el propio alcohol. La untuosidad y consistencia depende en gran medida del proceso de elaboración y conservación.
Es aplicable a éste apartado también, la sensación de persistencia en boca, y que explicáramos en la Tercera Fase de análisis del gusto.

Tema anterior: B.3 El gusto.
Tema siguiente: B.5 La valoración.