C.- Relación entre composición y degustación. Ejercicio práctico.
En los grandes vinos la calidad va ligada a la obtención de una armonía, de un equilibrio entre las características aportadas por cada uno de sus componentes, gustos dulces-agradables, sabores ácidos-amargos, potencia alcohólica-acidez de los aromas, cuerpo y finura, suavidad y nervio, etc. Cada tipo de vino tiene su propio equilibrio y que le define la calidad.
Ejercicio práctico: Comprobemos lo que hemos aprendido.
En casa con la familia o con un grupo de amigos abramos tres o cuatro botellas de vinos blancos diferentes, tanto en marcas como en variedades.
Comprobemos sus colores, estados de limpidez y lágrima.
A "copa parada" interpretemos su aroma y que nos manifiesta. Encasillémoslos en lo que hemos estudiado. Agitemos la copa y volvamos a recrear la fase olfativa, veremos cuantas diferencias aparecen.
Recordemos que en los vinos blancos jóvenes los aromas predominantes son frutales y florales, en cambio, en los envejecidos los aromas son terciarios, producto de oxidación o reducción. Recordemos también que los procesos de elaboración influyen notablemente en los aromas secundarios.
Cuando llevemos los vinos a la boca, con un intervalo prudencial entre uno y otro para esperar que la saliva limpie nuestras papilas, busquemos en nuestra mente todo aquello que nos es familiar y asociativo con el vino que estamos probando. Vendrán a ella toda una serie de recuerdos adquiridos desde la infancia que nos servirán en gran medida para una mejor comprensión. No olvidemos en ésta fase lo aprendido sobre los gustos, dulce, salado, ácido y amargo. Encasillemos los aromas de boca, "sabores", dentro de los conceptos primario, secundario, terciario; que al igual que en la fase olfativa, nos darán mucha información.
ANTES DEL EJERCICIO LEER "EL ARTE DE DEGUSTAR" Segunda Parte.
ES ACONSEJABLE NO PRACTICAR ESTE EJERCICIO CON VINOS ROSADOS O TINTOS HASTA NO ADENTRARSE UN POCO MAS EN EL CURSO.