| EL ARTE DE CONOCER LOS VINOS (2ª parte) |
Una vez mezclado los vinos de diferentes depósitos y conseguido el producto que el enólogo estima correcto se procede al clarificado, proceso que garantizará la limpieza del vino. Consiste en incorporar a éste sustancias que favorezcan la eliminación, por precipitación, de las partículas y residuos que contiene, favoreciendo su limpidez y transparencia. Se utilizan para ésta operación gelatinas, cola de pescado, caseina, o sustancias minerales como tierras especiales o bentonitas.